Autoconsumo energético

El autoconsumo, que podría haberse convertido en el salvavidas de centenares de pymes del sector fotovoltaico nacional durante la larga travesía del desierto, aunque ha ido sumando instalaciones, no ha prosperado ni mucho menos en la medida en que podría haberlo hecho. Y no ha prosperado en esa medida por culpa del efecto disuasorio de ese impuesto y, sobre todo, de las complicaciones administrativas ideadas por el anterior regulador.

Siete años después en todo caso hay horizonte, y lo hay sin impuestos rocambolescos ni trampas burocráticas. Pues bien, la consultora Haz Energía, empresa especializada en el sector fotovoltaico, ha elaborado un exhaustivo «Informe sobre el Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica». Energías Renovables ha tenido acceso a ese documento, que sintetizamos a continuación..

Información básica sobre autoconsumo

¿Qué es el autoconsumo?

¿Dónde se regula el autoconsumo?

¿Que técnicas se permiten en autoconsumo?

Regulación, modalidades y condiciones del autoconsumo

¿Cuáles son las tipologías de autoconsumo?

¿Cuál es la diferencia entre consumidor, productor, propietario y titular de la instalación?

¿Que técnicas se permiten en autoconsumo?

Datos técnicos sobre instalaciones de autoconsumo

¿Cuál es la potencia máxima de mi instalación?

¿Qué es un sistema antivertido?

Hablemos de los equipos de medida

Qué normas regulan las instalaciones de potencia superior a 100kW

Hay que modificar una instalación física cuando un propietario de una vivienda quiere dejar de ser consumidor de una instalación

Conexión de las instalaciones de autoconsumo

¿Cuál es la potencia máxima de mi instalación?

¿Qué es un sistema antivertido?

Hablemos de los equipos de medida

Qué normas regulan las instalaciones de potencia superior a 100kW

Hay que modificar una instalación física cuando un propietario de una vivienda quiere dejar de ser consumidor de una instalación

Título: Descubre las Ventajas y Claves del Autoconsumo Eléctrico

En lugar de seguir el esquema tradicional de generación y distribución de energía eléctrica desde centrales, el autoconsumo es una tendencia al alza que permite generar y consumir nuestra propia energía a través de energías renovables.

Tanto a nivel ciudadano como empresarial, cada vez son más las personas y compañías que optan por el autoconsumo, gracias a la mayor accesibilidad y facilidad de las tecnologías que lo hacen posible.

Además de ayudar a ahorrar en la factura de la luz, ofrece una mayor autonomía el autoconsumo frente a las compañías y también contribuye a combatir el cambio climático, lo que lo convierte en una alternativa más sostenible y responsable en la generación de electricidad. Descubre las claves y posibilidades que ofrece el autoconsumo eléctrico en este artículo.

Título: ¿Qué tecnologías podemos aplicar?

El autoconsumo de energía se puede realizar con diferentes tecnologías de generación renovable, incluyendo fotovoltaica, mini-eólica, mini-hidraúlica y biomasa eléctrica.

La fotovoltaica es una tecnología de generación de electricidad que aprovecha la radiación solar para producir energía eléctrica. Se basa en el efecto fotoeléctrico y utiliza silicio como material base. La fotovoltaica es simple y modular, lo que la hace atractiva tanto para la generación a gran escala como para el autoconsumo.

La mini eólica es una tecnología de generación de electricidad que aprovecha la energía cinética del viento para hacer girar un aerogenerador. Los más extendidos son los de eje horizontal, pero también hay soluciones en eje vertical.

La mini-hidraúlica utiliza la energía cinética de los ríos para generar electricidad que se obtiene desviando parte del caudal del río hacia una turbina conectada a un generador, y posteriormente el agua se devuelve a su cauce normal.

La biomasa eléctrica se basa en la combustión de materiales orgánicos para generar energía. Cada tecnología tiene sus propias ventajas y desventajas, y la elección dependerá de factores como el espacio disponible, la disponibilidad de recursos naturales, el coste y la demanda de energía.

Título: Sectores en los que se puede implementar un proyecto de autoconsumo

Existen diferentes sectores en los que podemos implementar un proyecto de autoconsumo eléctrico, que puede variar en cuanto al tipo de edificación o superficie en el que realizar la ubicación, usuarios o modelo de negocio.

Inicialmente partimos de que se puede realizar en casas, naves industriales, edificios compartidos, entre otros. Además, existen opciones específicas para comunidades de vecinos, empresas industriales, recintos de ocio y deportivos, colegios, sector agrario y otras. La opción de autoconsumo es una forma de generar energía limpia y reducir los costos energéticos, mientras se contribuye a la sostenibilidad medioambiental.

Autoconsumo doméstico

El autoconsumo doméstico puede ser residencial que se desarrolle en viviendas unifamiliares o en comunidades de viviendas que se lleva a cabo en edificios de viviendas en régimen de propiedad horizontal (comunidades de vecinos) donde se instalan paneles solares en los techos de los edificios para generar energía que será compartida por todos los vecinos.

Se trata de opciones populares para personas y comunidades que desean generar su propia energía y reducir su factura energética y como paso previo es importante evaluar la viabilidad de cada opción y elegir la que mejor se ajuste a las necesidades de cada uno para obtener los máximos beneficios económicos y de impacto medioambiental.

Con estas instalaciones se puede producir energía eléctrica para su consumo diario de un hogar y esperar ahorrar entre el 30% y el 50% en su factura de energía, de este modo la amortización de un sistema de autoconsumo puede puede tardar de 7 a 10 años en amortizarse, pero a partir de ahí, los ahorros en la factura de energía pueden ser significativos, aunque la amortización y el ahorro depende de factores como el tamaño del sistema, la cantidad de energía que se necesita y los costos de instalación.

Autoconsumo en empresas

El autoconsumo en empresas consiste en la producción y uso de energía renovable en el lugar de producción. Esto permite a las empresas ahorrar en costos de energía y contribuir a una economía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Un ejemplo de autoconsumo en empresas puede ser la instalación de paneles solares en un edificio de oficinas para producir energía y reducir la dependencia de la red eléctrica; la instalación de una planta de generación de energía próximas o la compra a través de PPA´s . En los primeros dos casos la amortización de este tipo de inversión puede tardar de 5 a 7 años, dependiendo de la cantidad de energía producida y los costos de instalación.

Colegios y centros de enseñanza

El autoconsumo en colegios y centros de enseñanza puede ser una estrategia sostenible para reducir los costos energéticos y mejorar la eficiencia energética de estos establecimientos mediante la energía generada por paneles, habitualmente, pero también por turbinas eólicas o biogás, y se puede usar para cubrir las necesidades diarias del establecimiento, entre ellas la iluminación, la climatización y la electrónica, lo que puede resultar en una reducción significativa de los costos de energía e incluso para vender excedentes a la red eléctrica local, aunque su beneficio tampoco sería significativo y evidentemente ser esta una estrategia que también puede ayudar a fomentar la educación ambiental y el aprendizaje práctico sobre la energía renovable y la sostenibilidad.

La amortización de estos sistemas depende de varios factores, incluyendo la ubicación, el tamaño del sistema, la cantidad de energía producida y los costos de instalación. Sin embargo, en general, se puede esperar que un sistema de autoconsumo en un colegio o centro de enseñanza tenga una vida útil de 20 a 25 años y una amortización completa en menos de 10 años.

Sector agrario

El sector agrario es uno de los más importantes en muchos países, ya que es responsable de la producción de alimentos y materias primas para la industria. En este sector, el autoconsumo de energía solar es una alternativa cada vez más popular para reducir los costos y mejorar la sostenibilidad.

El autoconsumo en el sector agrario se puede realizar de varias maneras, incluyendo la instalación de paneles solares en granjas, invernaderos y centros de producción agrícola. Esto permite a los agricultores generar su propia energía eléctrica para alimentar sus necesidades, lo que puede resultar en un ahorro significativo en los costos de energía. Además, la energía solar es una fuente de energía renovable y limpia, lo que contribuye a una producción más sostenible.

La amortización de un sistema de autoconsumo en el sector agrario puede variar, dependiendo de la escala y la ubicación del proyecto, así como de la eficiencia y la calidad de los paneles solares y otros componentes utilizados. Sin embargo, en general, se estima que un sistema de autoconsumo de energía solar en el sector agrario puede tener una amortización de entre 5 y 8 años.

Ejemplos de autoconsumo en el sector agrario incluyen granjas solares que producen tanto alimentos como energía, invernaderos que utilizan energía solar para controlar la temperatura y la luz, y centros de producción agrícola que utilizan energía solar para alimentar sus necesidades de iluminación y climatización. En todos estos casos, el autoconsumo de energía solar permite a los agricultores reducir sus costos y mejorar su sostenibilidad, mientras siguen produciendo alimentos y materias primas de alta calidad.

Hostelería

La mayoría de los establecimientos de hostelería funcionan durante horas diurnas y nocturnas y tienen una demanda constante de energía para alimentar equipos como refrigeradores, congeladores, cocinas, iluminación, entre otros, por lo que su estrategia de autoconsumo ha de abarcar no solo la generación para autoconsumo, sino también el almacenamiento en caso posible. Así el autoconsumo en la hostelería puede lograrse mediante la instalación de paneles solares en el techo del establecimiento o en un espacio exterior que le puede ayudar a reducir costos en los horarios de generación y consumo inmediato y el establecimiento de medios de almacenamiento, baterías, para su uso posterior, lo que a su vez ayuda a reducir la dependencia de la red eléctrica y a disminuir la factura de energía.

En términos de amortización, la inversión inicial en un sistema de autoconsumo en la hostelería puede variar dependiendo de la magnitud del sistema pero, los costos de energía eléctrica se ven reducidos desde el primer día y la amortización del sistema puede ser recuperada en un periodo de entre 5 y 8 años.

Logística y transporte

El sector de logística y transporte es uno de los más importantes en la economía global, y el autoconsumo de energía es una herramienta que puede mejorar su eficiencia y reducir sus costos.

En este sector, el autoconsumo puede ser una solución efectiva para los vehículos eléctricos y para la gestión de almacenes y centros de distribución, donde se requiere una gran cantidad de energía para mantener la iluminación y los sistemas de refrigeración.

Por ejemplo, una empresa de transporte puede instalar paneles solares en su centro de distribución para generar su propia energía y reducir su dependencia de la red eléctrica. Además, si la empresa genera más energía de la que necesita, puede vender el excedente a la red eléctrica y obtener ingresos adicionales.

En cuanto a la amortización, los costos de instalación de un sistema de autoconsumo pueden ser recuperados en un periodo de tiempo relativamente corto, en función del tamaño del sistema y del uso que se le dé. En general, la amortización puede oscilar entre 3 y 7 años, lo que hace que el autoconsumo sea una inversión rentable a largo plazo.

En conclusión, el autoconsumo en el sector de logística y transporte puede mejorar la eficiencia y reducir los costos de energía, lo que se traduce en una ventaja competitiva y una reducción en la huella de carbono de la empresa.

Sector público

El sector público es un gran consumidor de energía, por lo que la adopción de soluciones de autoconsumo puede tener un impacto significativo en sus costos energéticos y en su huella de carbono. Además, estos sistemas pueden proporcionar una fuente de energía más segura y confiable, especialmente en situaciones de interrupción del suministro eléctrico.

Con el autoconsumo en lugar de comprarla de una compañía eléctrica externa puede generarla con instalaciones de energía renovable, como paneles solares o turbinas eólicas que es complicado calcular los términos de la amortización puesto que no solo esta es económica sino social, pero dependiendo de la escala y la tecnología utilizada puede serlo en pocos años. Además, los gobiernos a menudo ofrecen incentivos fiscales para estimular la adopción de energías renovables en el sector público.

Un ejemplo de autoconsumo en el sector público es la Universidad de Cambridge, que ha instalado más de 4.000 paneles solares en sus edificios para generar energía renovable para su consumo. Esta iniciativa ha permitido a la universidad reducir sus emisiones de CO2 y ahorrar dinero en costos energéticos.

Autoconsumo compartido o colectivo

El autoconsumo compartido o colectivo se refiere a un sistema en el que un grupo de personas o empresas se unen para instalar y compartir una misma instalación de producción de energía renovable; lo que permite a los participantes consumir la energía que producen y por tanto ahorrar en sus facturas de energía y reducir su dependencia de la red eléctrica y disminuyendo su impacto ambiental.

En este tipo de autoconsumo, las inversiones iniciales y los costos de mantenimiento se dividen entre los participantes, lo que reduce el costo por persona y hace que sea más accesible para aquellos que de otra manera no podrían costear un sistema de autoconsumo individual. Además, los excedentes de energía producidos pueden ser vendidos a la red eléctrica, generando un ingreso adicional para los participantes.

Un ejemplo de autoconsumo compartido, como hemos tratado anteriormente, es un edificio de viviendas que instala paneles solares en su tejado y comparte la energía producida entre los residentes. Otra opción es un grupo de empresas que se unen para instalar una planta de energía renovable y compartir su producción.

La amortización de un sistema de autoconsumo compartido puede variar, pero en promedio se estima que puede tardar entre 5 y 10 años en recuperar la inversión inicial. Sin embargo, una vez que se ha recuperado la inversión, los ahorros en la factura de energía pueden ser significativos y continuar durante muchos años más.

Comunidades energéticas

La legislación europea nos ha traído las comunidades energéticas, que pueden ser de renovables o ciudadanas y en ambos casos se refieren a grupos de personas, empresas, incluidas Administraciones públicas, que comparten un sistema de producción de energía renovable, como paneles solares, eólicos o hidroeléctricos, con el objetivo de producir su propia energía y reducir su dependencia de la red eléctrica y, en última instancia, ahorrar dinero en su factura de electricidad. Es cierto que este no es su único objetivo, pero lo trataremos en otros artículos.

Además, las comunidades energéticas también pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente, ya que promueven la producción de energía renovable y reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los sistemas de autoconsumo compartido o colectivo requieren una inversión inicial significativa, pero a largo plazo se puede amortizar y generar ahorros significativos en la factura de electricidad. Por ejemplo, en una comunidad energética de 10 viviendas, cada una puede ahorrar hasta un 30% en su factura de electricidad anual, dependiendo de la producción de energía y el consumo de cada vivienda.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que, para implementar un sistema de autoconsumo compartido o colectivo, es necesario cumplir con ciertas regulaciones y normativas, como la conexión a la red eléctrica y la obtención de permisos y autorizaciones necesarias.

Título: ¿Cuál es la legislación en autoconsumo en 2023?

Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico

Artículo 9. Autoconsumo de energía eléctrica.

  1. A los efectos de esta Ley, se entenderá por autoconsumo el consumo por parte de uno o varios consumidores de energía eléctrica proveniente de instalaciones de producción próximas a las de consumo y asociadas a los mismos.

Se distinguen las siguientes modalidades de autoconsumo:

  1. a) Modalidades de suministro con autoconsumo sin excedentes. Cuando los dispositivos físicos instalados impidan la inyección alguna de energía excedentaria a la red de transporte o distribución. En este caso existirá un único tipo de sujeto de los previstos en el artículo 6, que será el sujeto consumidor.
  2. b) Modalidades de suministro con autoconsumo con excedentes. Cuando las instalaciones de generación puedan, además de suministrar energía para autoconsumo, inyectar energía excedentaria en las redes de transporte y distribución. En estos casos existirán dos tipos de sujetos de los previstos en el artículo 6, el sujeto consumidor y el productor.
  1. Reglamentariamente se desarrollará el concepto de instalaciones próximas a efectos de autoconsumo. En todo caso se entenderán como tales las que estén conectadas en la red interior de los consumidores asociados, estén unidas a estos a través de líneas directas o estén conectadas a la red de baja tensión derivada del mismo centro de transformación.
  2. Las instalaciones de producción no superiores a 100 kW de potencia asociadas a modalidades de suministro con autoconsumo con excedentes estarán exentas de la obligación de inscripción en el registro administrativo de instalaciones de producción de energía eléctrica. No obstante, las Comunidades Autónomas y las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla podrán dar de alta, de oficio, dichas instalaciones en sus respectivos registros administrativos de autoconsumo. Reglamentariamente se establecerá el procedimiento por el Gobierno el procedimiento para la remisión de dicha información al Ministerio para la Transición Ecológica para su incorporación en el registro administrativo de instalaciones de producción de energía eléctrica.
  3. Para el seguimiento de la actividad de autoconsumo de energía eléctrica, desde el punto de vista económico, y de su incidencia en el cumplimiento de los objetivos de energías renovables y en la operación del sistema, se crea en el Ministerio para la Transición Ecológica el registro administrativo de autoconsumo de energía eléctrica que será telemático, declarativo y de acceso gratuito.

Las Comunidades Autónomas con competencias en la materia podrán crear y gestionar los correspondientes registros territoriales en los que deberán estar inscritas todos los consumidores acogidos a cualquiera de las modalidades de autoconsumo de energía eléctrica ubicados en el ámbito territorial de aquéllas.

Para aquellos sujetos consumidores conectados a baja tensión, en los que la instalación generadora sea de baja tensión y la potencia instalada de generación sea menor de 100 kW que realicen autoconsumo, la inscripción se llevará a cabo de oficio por las Comunidades Autónomas y Ciudades de Ceuta y Melilla en sus respectivos registros a partir de la información remitida a las mismas en virtud del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

Reglamentariamente, previa audiencia de las Comunidades Autónomas y Ciudades de Ceuta y Melilla, se establecerá por el Gobierno la organización, así como el procedimiento de inscripción y comunicación de datos al registro administrativo de autoconsumo de energía eléctrica. En dicho reglamento, se recogerá la información que las Comunidades Autónomas y Ciudades de Ceuta y Melilla deberán remitir al Ministerio para la Transición Ecológica para su incorporación en registro administrativo de autoconsumo de energía eléctrica estatal. Esta información deberá ser remitida aun cuando no dispusieran de registro administrativo autonómico.

  1. La energía autoconsumida de origen renovable, cogeneración o residuos estará exenta de todo tipo de cargos y peajes. En el caso en que se produzca transferencia de energía a través de la red de distribución en instalaciones próximas a efectos de autoconsumo se podrán establecer las cantidades que resulten de aplicación por el uso de dicha red de distribución. Los excedentes de las instalaciones de generación asociadas al autoconsumo estarán sometidos al mismo tratamiento que la energía producida por el resto de las instalaciones de producción, al igual que los déficits de energía que los autoconsumidores adquieran a través de la red de transporte o distribución estarán sometidos al mismo tratamiento que los del resto de consumidores.

Sin perjuicio de lo anterior, reglamentariamente podrán desarrollarse mecanismos de compensación simplificada entre déficits de los autoconsumidores y excedentes de sus instalaciones de producción asociadas, que en todo caso estarán limitados a potencias de estas no superiores a 100 kW.

  1. Reglamentariamente se establecerán las condiciones administrativas y técnicas para la conexión a la red de las instalaciones de producción asociadas al autoconsumo. Estos requisitos serán proporcionales al tamaño de la instalación y a la modalidad de autoconsumo.

Las instalaciones en modalidad de suministro con autoconsumo sin excedentes de hasta 100 kW se someterán exclusivamente a los reglamentos técnicos correspondientes. En particular, las instalaciones de suministro con autoconsumo conectadas en baja tensión se ejecutarán de acuerdo a lo establecido en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

Las configuraciones de medida que sean de aplicación en las instalaciones de autoconsumo serán definidas reglamentariamente por el Gobierno. En todo caso, estas configuraciones deberán contener los equipos de medida estrictamente necesarios para la correcta facturación de los precios, tarifas, cargos o peajes que le resulten de aplicación.

La legislación actual sobre autoconsumo en 2023 se encuentra regulado en el Real Decreto 15/2018 y en el 244/2019. Estos decretos han supuesto un cambio significativo en la materia de autoconsumo, permitiendo a las personas y empresas iluminar sus hogares o negocios con más facilidad y a un coste reducido.

Que nos dice el Real Decreto 15/2018 del autoconsumo

El Real Decreto 15/2018 establece la regulación de las instalaciones de autoconsumo eléctrico en España y tiene como objetivo fomentar el autoconsumo de energía eléctrica generada a partir de fuentes renovables, facilitando el acceso a la producción de energía y la eliminación de barreras administrativas.

Este Real Decreto establece las condiciones para la instalación, el uso y la conexión de las instalaciones de autoconsumo eléctrico a la red eléctrica, así como las reglas para el consumo y la remuneración de la energía generada y no consumida. Además, permite la conexión de instalaciones de autoconsumo en edificios compartidos y la realización de acuerdos de autoconsumo colectivo entre varios consumidores.

En resumen, el Real Decreto 15/2018 tiene como objetivo facilitar y promover el autoconsumo de energía eléctrica generada a partir de fuentes renovables, mejorando la accesibilidad y la regulación de este.

El Real Decreto244/2019 que regula las instalaciones de autoconsumo

Actualmente, tras las modificaciones hechas por el Real Decreto Ley 244/2019, nos encontramos con la posibilidad de verter a la red eléctrica. Así, tenemos dos modalidades de autoconsumo conectadas a red: la modalidad de autoconsumo sin excedentes, para la que no se necesitan permisos de acceso y conexión, y la modalidad de autoconsumo con excedentes, que permite verter a la red eléctrica. En esta última solo son necesarios los permisos de acceso y conexión para las instalaciones que superen los 15kW, y dentro de esta tenemos dos tipos distintos de compensación por el excedente vertido a red. O bien se vende la energía excedentaria al mercado eléctrico (Pool), o también podemos acogernos a una compensación sencilla, con la que el precio del kilovatio será superior al Pool, con una subida acordada con la compañía comercializadora (Pool + X/kW).

Además, en estos Reales Decretos se abre la puerta a la posibilidad de un autoconsumo compartido en la que una misma instalación suministre energía a diferentes usuarios. Una vez definido, este tipo de instalaciones es muy ventajosa para cualquier comunidad de vecinos que quiera reducir el consumo energético de la comunidad y de los propios vecinos.

El Real Decreto 244/2019 regula las instalaciones de autoconsumo conectadas a red. Hay dos modalidades de autoconsumo conectadas a red: la modalidad sin excedentes y la modalidad con excedentes, en la que se permite verter a la red eléctrica. En la modalidad con excedentes, solo se necesitan permisos de acceso y conexión para las instalaciones que superen los 15 kW. Hay dos tipos de compensación por el excedente vertido a red: la venta a la eléctrica o una compensación sencilla con un precio acordado con la compañía comercializadora. Además, se permite el autoconsumo compartido, en el que una misma instalación suministre energía a diferentes usuarios.

Tipos de autoconsumo fotovoltaico según su modalidad

Dentro del autoconsumo fotovoltaico existen dos variaciones dependiendo de la energía excedente que se genera, es decir, aquella que no se llega a consumir.

Autoconsumo conectado a red

Con esta modalidad de autoconsumo, las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico conectadas a red disponen de dos opciones, instalar un kit antivertido que impedirá el volcado de los excedentes a la red eléctrica, y el autoconsumo con compensación de excedentes, que en función del tamaño de la instalación podrá ser en régimen de compensación, o en régimen de venta.

Sin compensación o kit antivertido

Las plantas de autoconsumo fotovoltaico de las empresas o comunidades de vecinos que no están acogidas a la compensación por excedentes disponen de un kit anti vertido. Con este dispositivo nada de la energía excedentaria que produce la planta fotovoltaica será volcada a la red. Su principal ventaja es su facilidad burocrática y tramitación administrativa.

Esto ocurre principalmente cuando la potencia de la instalación fotovoltaica supera los 100 kWp, pero el volumen de excedentes no resulta rentable como para optar por un sistema de compensación en régimen de venta.

Con compensación de excedentes

Las personas o empresas con instalaciones en régimen de compensación de excedentes pueden encontrar dos modalidades:

Compensación simplificada: Para aquellas instalaciones de autoconsumo inferiores a los 100 KWn. En esta modalidad, la comercializadora eléctrica te compensará en tu factura de la luz el excedente de energía que viertas a la red a un precio pactado.

Venta de energía: Aquellas instalaciones solares con una potencia superior a los 100 kWn, cuyos excedentes se vuelcan a la red en régimen de venta y no de compensación.

Autoconsumo aislado

Tiene los mismos componentes, pero con la diferencia de que se añaden baterías que almacenen la energía. El objetivo de esta modalidad es abastecer de energía las 24 horas del día. Principalmente se opta por este tipo de instalaciones en aquellas ubicaciones donde no llega la red eléctrica.

Autoconsumo fotovoltaico conectado a red

Sin compensación o con kit antivertido: se instala un kit que impide el volcado de excedentes a la red eléctrica.

Con compensación de excedentes: hay dos opciones, compensación simplificada (para instalaciones menores a 100 kW) y venta de energía (para instalaciones mayores a 100 kW).

Autoconsumo aislado: se utilizan baterías para almacenar la energía generada y abastecer las necesidades 24 horas al día, principalmente en lugares donde no llega la red eléctrica.

El contrato EPC (Engineering, Procurement and Construction) es un acuerdo en el que una empresa se encarga de proporcionar un sistema de autoconsumo fotovoltaico «llave en mano», incluyendo la evaluación, proyecto, suministro de equipos, trámites legales e instalación completa. Bajo este acuerdo, el cliente paga el coste total de la instalación y se convierte en propietario de la misma. Un buen proveedor en este modelo debe demostrar especialización, profesionalidad y fiabilidad, además de emplear tecnología de vanguardia y materiales de alta calidad. La empresa proveedora también debería encargarse de los trámites legales y proporcionar equipos de alta calidad.

El contrato EPC (Engineering, Procurement and Construction) es una opción viable para la instalación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico en empresas. En realidad, es la solución más conveniente si quieres disfrutar de forma inmediata del ahorro en la factura de electricidad, una vez completada la instalación. ¿Quieres saber más sobre esta modalidad y cuál es la diferencia con otro tipo de contracto como es el PPA para grandes cubiertas? ¡Continúa leyendo este post!

¿En qué consiste un EPC para instalaciones fotovoltaicas?

De manera formal, un contrato EPC o de ingeniería, adquisición y construcción -por sus siglas en inglés- consiste en la compra del proyecto “llave en mano”. Bajo este modelo, la empresa proveedora asume la instalación del sistema fotovoltaico incluyendo todo lo que ello implica. Es decir: evaluación, proyecto, suministro de todos los equipos, trámites legales e instalación completa.

Por su parte, el cliente paga el total del coste de la instalación y pasa a ser propietario de la misma. La amortización promedio de la adquisición de estos sistemas en buena parte de Europa está entre los cinco y siete años. En consecuencia, el comprador invierte el equivalente de su ahorro energético durante el período de amortización.

Un contrato EPC para instalaciones fotovoltaicas es un acuerdo en el que la empresa proveedora se encarga de todo el proceso de instalación del sistema fotovoltaico, incluyendo la evaluación, proyecto, suministro de equipos, trámites legales e instalación completa. El cliente paga el costo total y se convierte en propietario del sistema. La amortización promedio de la adquisición de estos sistemas en Europa es entre 5 y 7 años, y el comprador invierte el equivalente de su ahorro energético durante este período. En comparación con un contrato PPA para grandes cubiertas, un contrato EPC implica la compra directa del sistema y la propiedad de la instalación, mientras que un PPA es un acuerdo de compra de energía en el que el propietario del sistema es la empresa proveedora.

¿En qué consiste un EPC para instalaciones fotovoltaicas?

El EPC para instalaciones fotovoltaicas consiste en un contrato de ingeniería, adquisición y construcción, donde la empresa proveedora asume la responsabilidad de todo el proceso de instalación de un sistema fotovoltaico, incluyendo la evaluación, diseño, suministro de equipos, tramitación de permisos legales y la construcción completa. El cliente paga por el costo total de la instalación y se convierte en el propietario del sistema. La amortización promedio de la adquisición de estos sistemas en Europa es de 5 a 7 años.

Evaluación del proyecto EPC

La evaluación del proyecto EPC es un proceso clave para garantizar el éxito de la instalación de un sistema fotovoltaico. Consiste en un análisis exhaustivo de las necesidades energéticas de la empresa, así como de la evaluación técnica y financiera del proyecto. Esto incluye la identificación de los requisitos técnicos, el estudio de la viabilidad técnica y financiera, la elaboración de presupuestos y la identificación de los posibles obstáculos. Además, en esta etapa se definen los detalles técnicos y se establecen los acuerdos con los proveedores de los equipos.

La evaluación del proyecto es fundamental para garantizar que el sistema sea eficiente y económico, y que cumpla con las expectativas del cliente. Por lo tanto, es esencial trabajar con profesionales experimentados en el sector para asegurar una evaluación rigurosa y exhaustiva.

Evaluación y diseño de EPC

La evaluación y el diseño de un contrato EPC para instalaciones fotovoltaicas implica un análisis exhaustivo de las necesidades energéticas de la empresa y la evaluación de la viabilidad técnica y financiera del proyecto. Esto incluye una evaluación detallada de la ubicación y la orientación del sistema fotovoltaico, así como una selección de los componentes y materiales adecuados para garantizar un rendimiento óptimo. La empresa proveedora también debe tener en cuenta los aspectos legales y regulatorios relacionados con la instalación y el uso de sistemas fotovoltaicos. Una vez realizada la evaluación y el diseño, la empresa proveedora se encargará de la adquisición de los componentes y materiales necesarios para la instalación y la construcción del sistema fotovoltaico.

Tramitaciones legales de un EPC

En el marco de un contrato EPC para instalaciones fotovoltaicas, la empresa proveedora también asume la responsabilidad de realizar los trámites legales necesarios para llevar a cabo la instalación. Esto incluye, por ejemplo, obtener las autorizaciones y permisos necesarios de las autoridades locales, estatales y/o federales, cumplir con las normativas y regulaciones ambientales y de seguridad, así como cualquier otro requisito necesario para el correcto funcionamiento del sistema fotovoltaico. La empresa proveedora también se encarga de garantizar que el proyecto cumpla con las normas técnicas y de calidad exigidas. Al elegir un contrato EPC, el cliente se ahorra la molestia y los costos asociados a la gestión de estos trámites legales.

Ventajas del contrato EPC para instalaciones fotovoltaicas

El contrato EPC ofrece una serie de ventajas en la instalación de sistemas fotovoltaicos para empresas:

Conveniencia: Este tipo de contrato permite que la empresa proveedora se encargue de todo el proceso de instalación, desde la evaluación hasta la construcción. Esto libera al cliente de la necesidad de gestionar el proyecto y permite que se enfoque en su negocio principal.

Propiedad del sistema: Al ser el cliente quien adquiere el sistema fotovoltaico, este pasa a ser su propiedad y podrá disfrutar de todos los beneficuentos y ahorros en la factura de electricidad que este genera.

Todo incluido: En el contrato EPC se incluye todo lo necesario para la instalación del sistema, incluyendo los trámites legales necesarios.

Reducción de costes: La instalación de un sistema fotovoltaico bajo el modelo EPC permite una importante reducción de costes en la factura de electricidad y, en muchos casos, se amortiza en un período de tiempo relativamente corto.

Experiencia y calidad: Las empresas proveedoras de sistemas fotovoltaicos que ofrecen el modelo EPC cuentan con una amplia experiencia en este tipo de proyectos y garantizan una instalación de alta calidad.

Instalación y conclusión del contrato EPC

El contrato EPC para instalaciones fotovoltaicas termina con la conclusión de la instalación del sistema fotovoltaico. Durante este proceso, la empresa proveedora se encarga de llevar a cabo la construcción, la verificación y la puesta en marcha del sistema. Una vez terminado el proyecto, el cliente recibirá un informe detallado que incluye todas las pruebas y verificaciones necesarias para garantizar el correcto funcionamiento del sistema.

Una vez finalizada la instalación, el contrato EPC llega a su fin. El cliente, como propietario del sistema, se encargará del mantenimiento y del seguimiento de su producción. La empresa proveedora, por su parte, ofrecerá una garantía sobre el rendimiento del sistema fotovoltaico durante un período de tiempo determinado.

En resumen, la instalación y conclusión de un contrato EPC para instalaciones fotovoltaicas significa la finalización del proyecto, la transferencia de la propiedad del sistema al cliente y el inicio del ahorro en la factura de electricidad.

PPA para instalaciones fotovoltaicas

Un PPA (Power Purchase Agreement) para instalaciones fotovoltaicas es un acuerdo entre un productor y un comprador de electricidad, donde el productor instala, mantiene y opera un sistema de generación de energía renovable (generalmente fotovoltaico) y el comprador se compromete a comprar la energía generada durante un período de tiempo determinado (normalmente de 15 a 25 años) a un precio acordado.

En este modelo, el comprador no tiene que asumir los costes de la inversión ni los riesgos asociados a la propiedad y mantenimiento del sistema. En su lugar, paga un precio fijo y predecible por la energía generada, lo que le permite reducir sus costos energéticos y mejorar su huella de carbono.

El PPA es una opción adecuada para empresas que buscan reducir sus costos energéticos a largo plazo, pero no quieren asumir la propiedad y el mantenimiento de un sistema de energía renovable. Sin embargo, este modelo requiere una evaluación cuidadosa de los requisitos energéticos y financieros de la empresa, así como un análisis detallado de los costos y los riesgos asociados.

Comparación entre los contratos EPC y PPA para instalaciones fotovoltaicas

El contrato PPA (Power Purchase Agreement) y el contrato EPC (Engineering, Procurement and Construction) son dos modalidades diferentes para la instalación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico en empresas.

El contrato EPC es una opción de compra de un proyecto “llave en mano”. La empresa proveedora asume la instalación completa del sistema, incluyendo la evaluación, diseño, suministro de los equipos, trámites legales e instalación, mientras que el cliente paga el coste total y pasa a ser propietario del sistema.

Por su parte, en el contrato PPA, la empresa proveedora se encarga de la instalación y mantenimiento del sistema, mientras que el cliente se compromete a comprar la energía producida por el sistema durante un período de tiempo determinado a un precio acordado previamente. En este caso, la empresa proveedora es propietaria del sistema y recibe los ingresos de la venta de energía.

En resumen, en el EPC, el cliente adquiere la propiedad del sistema y ahorra en la factura de electricidad, mientras que en el PPA, la empresa proveedora es propietaria del sistema y el cliente se compromete a comprar la energía producida. La elección entre uno u otro contrato dependerá de las necesidades y objetivos específicos de cada empresa.

Comparación entre los contratos EPC y PPA para instalaciones fotovoltaicas

El contrato PPA (Power Purchase Agreement) y el contrato EPC (Engineering, Procurement and Construction) son dos modalidades diferentes para la instalación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico en empresas.

El contrato EPC es una opción de compra de un proyecto “llave en mano”. La empresa proveedora asume la instalación completa del sistema, incluyendo la evaluación, diseño, suministro de los equipos, trámites legales e instalación, mientras que el cliente paga el coste total y pasa a ser propietario del sistema.

Por su parte, en el contrato PPA, la empresa proveedora se encarga de la instalación y mantenimiento del sistema, mientras que el cliente se compromete a comprar la energía producida por el sistema durante un período de tiempo determinado a un precio acordado previamente. En este caso, la empresa proveedora es propietaria del sistema y recibe los ingresos de la venta de energía.

En resumen, en el EPC, el cliente adquiere la propiedad del sistema y ahorra en la factura de electricidad, mientras que en el PPA, la empresa proveedora es propietaria del sistema y el cliente se compromete a comprar la energía producida. La elección entre uno u otro contrato dependerá de las necesidades y objetivos específicos de cada empresa.

Subvenciones de autoconsumo

En muchos países existen subvenciones y incentivos fiscales para la instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico. Estas subvenciones pueden ser a nivel nacional o local, y su objetivo es fomentar el uso de energías renovables y la independencia energética de las empresas y hogares.

Las subvenciones pueden ser en forma de descuentos en la factura de electricidad, créditos fiscales, o subvenciones directas para la compra y/o instalación del sistema. Es importante investigar las opciones disponibles en el país donde se quiere instalar el sistema, ya que pueden variar significativamente.

Además, es recomendable tener en cuenta que estas subvenciones pueden estar sujetas a cambios, por lo que es importante estar informado y actualizado sobre las condiciones y requisitos para acceder a ellas.

Subvenciones en la unión europea

En la Unión Europea existen diferentes incentivos y subvenciones para el desarrollo de proyectos de autoconsumo fotovoltaico. Estos incentivos varían dependiendo del país, pero suelen incluir:

Exenciones fiscales: Algunos países ofrecen exenciones fiscales a los propietarios de instalaciones solares que generan electricidad para su propio consumo.

Programas de incentivos: Muchos países europeos ofrecen incentivos en forma de programas de financiación o subvenciones para el desarrollo de proyectos de autoconsumo fotovoltaico.

Tarifas de autoconsumo: En algunos países, los propietarios de instalaciones solares pueden recibir una compensación por la electricidad que generan para su propio consumo.

Reducción de la tributación: En algunos países europeos, la electricidad generada por instalaciones solares puede estar exenta de tributación.

Es importante tener en cuenta que estos incentivos pueden variar con el tiempo y que es recomendable investigar las opciones disponibles en cada país antes de iniciar un proyecto de autoconsumo fotovoltaico.

Subvenciones en españa

En España, actualmente existen diversas subvenciones para impulsar el autoconsumo de energía renovable. Estas incluyen incentivos fiscales, programas de subvención directa y mecanismos de remuneración por la producción de energía. Algunas de las subvenciones más conocidas son:

Bono Social: Este programa está destinado a familias y empresas con bajos ingresos, y ofrece descuentos en la factura de la luz a cambio de la contratación de energías renovables.

Contrato de Autoconsumo Colectivo: Este mecanismo permite a grupos de consumidores compartir una instalación de autoconsumo y obtener una remuneración por la energía producida y no consumida.

Tarifa de Autoconsumo: Este es un sistema de remuneración por la producción de energía renovable que permite a los usuarios recibir una compensación por la energía que producen y no consumen.

Ayudas del Ministerio para la Transición Ecológica: Estas ayudas son otorgadas por el Ministerio para la Transición Ecológica y consisten en subvenciones directas para la adquisición y la instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico.

Es importante destacar que estas subvenciones pueden cambiar y variar en función de las políticas energéticas y fiscales del gobierno. Por lo tanto, es recomendable consultar las opciones actuales antes de tomar una decisión sobre la instalación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico.

julio@mendo.es

Escribir de subvenciones, licencias municipales, ICIO y redactar esto de otra manera incluyendo subvenciones directas, indirectas, españa, europa, Subvenciones directas

Son todas aquellas que los organismos públicos destinan directamente a las empresas o comunidades de propietarios tras valorar el proyecto de autoconsumo. En algunos ocasiones, pueden cubrir el costo de la mayor parte de la instalación, por lo que el retorno de la inversión es realmente bajo para el cliente.

Subvenciones directas de la Unión Europea

Además, el Ministerio para la Transición Ecológica, mediante el Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la Unión Europea ofrece líneas de ayuda. El propósito de estas es impulsar las instalaciones de energías renovables, incluyendo las de autoconsumo. La financiación de este programa de incentivos procede del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). A los efectos, el IDAE realiza convocatorias específicas en cada comunidad autónoma, así como distribución de recursos y establece condiciones acordadas con cada entidad. Esto en concordancia con criterios y categorías incluidas en las bases reguladoras.

Ayudas al autoconsumo en España

Por su parte, los gobiernos de las Comunidades Autónomas españolas ofrecen subvenciones especiales a las instalaciones de autoconsumo para empresas. Algunas de éstas pueden alcanzar el 50% de la inversión inicial del proyecto.

Subvenciones indirectas

En este ámbito de las subvenciones de autoconsumo fotovoltaica, encontramos las bonificaciones y descuentos, tanto en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y en el Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras (ICIO).

Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)

La Ley Reguladora de Haciendas Locales define el IBI como un tributo directo de carácter real que grava el valor de los bienes inmuebles. Ya sean estos rústicos, urbanos y de características especiales. En efecto, los ayuntamientos aplican dicho tributo a los titulares de concesiones administrativas sobre los inmuebles o sobre los servicios públicos en sus terrenos. Igualmente, a quienes ejerzan derechos reales de superficie, usufructo y/o propiedad de los inmuebles.

La mayor parte de los ayuntamientos de España, tienen aprobado dentro de su gobernanza local la bonificación del IBI si se realiza un proyecto energético para autoconsumo. Se mide en porcentaje y años, por ejemplo, un ayuntamiento puede aplicar una deducción del 50% durante 3 años al inmueble que haya ejecutado un proyecto de fotovoltaica.

Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras (ICIO)

La citada Ley Reguladora de Haciendas Locales precisa que el ICIO es un tributo indirecto. Éste se impone a la realización, en el ámbito municipal, de cualquier construcción, instalación u obra que requiera una licencia de obras o urbanística. Independientemente de que se obtenga o no tal permiso. En esta misma línea, las personas naturales o jurídicas que sean propietarias de la construcción, instalación u obra deberán pagar dicho impuesto. Siendo o no propietarios del inmueble en el que se realice la mejora.

En el caso del autoconsumo, al igual que con el IBI, muchos ayuntamientos bonifican el impuesto de construcción hasta el 90% del impuesto en algunos casos para la instalación de las placas fotovoltaicas para autoconsumo.

Subvenciones y incentivos para el autoconsumo de energía renovable en España e Europa

Subvenciones directas: Son aquellas que los organismos públicos destinan directamente a las empresas o comunidades de propietarios para apoyar proyectos de autoconsumo. En algunos casos, pueden cubrir gran parte del costo de la instalación, lo que significa un retorno de inversión bajo para el cliente.

Subvenciones directas de la UE: A través del Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el Ministerio para la Transición Ecológica y la Unión Europea ofrecen líneas de ayuda para impulsar las instalaciones de energías renovables, incluyendo el autoconsumo. La financiación para este programa proviene del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El IDAE realiza convocatorias específicas en cada comunidad autónoma y distribuye recursos de acuerdo con criterios y categorías establecidos en las bases reguladoras.

Subvenciones en las Comunidades Autónomas españolas: Los gobiernos de las comunidades autónomas españolas ofrecen subvenciones especiales para proyectos de autoconsumo empresarial. Algunas de estas subvenciones pueden llegar hasta el 50% de la inversión inicial. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid aprobó en diciembre de 2020 un Plan Estratégico de Subvenciones para fomentar el autoconsumo energético renovable y sostenible. La Junta de Andalucía anunció una dotación de 30 millones de euros adicionales para la convocatoria de incentivos para proyectos de energía renovable solar.

Subvenciones indirectas: Las bonificaciones y descuentos en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras (ICIO) también son considerados como subvenciones indirectas para proyectos de autoconsumo fotovoltaico. La mayoría de los ayuntamientos de España aplican descuentos en el IBI para proyectos de autoconsumo energético. Estos descuentos se miden en porcentaje y años, por ejemplo, un ayuntamiento puede ofrecer una deducción del 50% durante 3 años en el IBI para un inmueble que haya ejecutado un proyecto de autoconsumo.

Ventajas de los proyectos de autoconsumo

Los proyectos de autoconsumo tienen muchas ventajas, incluyendo:

Ahorro de dinero: Al producir su propia energía, los usuarios pueden reducir significativamente sus costos de energía, ahorrando dinero a largo plazo.

Independencia energética: Al producir su propia energía, los usuarios no dependen de las empresas de energía eléctrica, lo que les da un mayor control sobre su suministro de energía.

Reducción de emisiones de carbono: Los proyectos de autoconsumo utilizan energía renovable, lo que significa que no emiten gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Mejora de la resiliencia energética: Al producir su propia energía, los usuarios son menos vulnerables a cortes de energía y aumentos de precios.

Fomento de la economía local: Al impulsar la producción de energía renovable, los proyectos de autoconsumo fomentan el crecimiento económico local y pueden crear nuevos empleos.

Mejora de la eficiencia energética: Al tener una mayor conciencia de su consumo de energía, los usuarios pueden ser más conscientes y eficientes en su uso de la energía.

Inversión a largo plazo: Una vez instalados, los proyectos de autoconsumo pueden generar ingresos a largo plazo, lo que los convierte en una inversión atractiva.

Compartir