INTRODUCCIÓN

Cuando hablamos de Canales de Compliance hemos de tener presente que hace os referencia a unas herramientas de referencia directa a la cultura anglosajona que se encuentra en un proceso de implantación en nuestro ordenamiento jurídico y ecosistema empresaria, que, paulatinamente se está haciendo más visible gracias como consencuencia de la inclusión de su obligatoriedad para determinadas organizaciones y su importancia social por su función preventiva, ya no sólo en el ambito empresarial sino que sus potenciales usos y efectos se trasladan a otros para los cuales no estaban previstos en un momento inicial.

Su nacimiento es esencialmente preventivo ante los fraudes financieros y contables y su uso e implantación no ha estado exento de controversia pero la unión de circusntancias benficiosas y el lavado de cara del concepto y de sus elementos estructurales han permitido que en un lapso relativamente corto se hayan ido haciendo un hueco en el día día empresarial.

No podemos olvidar que su origen es ser una herramenienta de control de la actuaciones y del comportamiento de los empleados, (entendíendo este concepto de un modo muy amplio) para prevenir conductas irregulares, bajo la amenzada de que no van a pasar desapercibidas y que tarde o temprano va a llegar al conocimeinto de quienes a las Autoridades (internas de la Administración) competentes. La figura del “delator” cuenta con una importancia principal, sin el cual los canales carecerían de eficacai, pero a su vez es quien condiciona el concepto que de manera originaria se tuvo de él .

Fruto de este originario de este punto de partida se acuñó el desafortunado término de “canal de denuncia” o el anglosajón “whistleblowers”, que no es inócuo sino todo lo contrario e impregna a los canales de un significado y trasfondo muy negativo. Las causas, las siguientes:

a) El de traición, especialmente en aquellos casos en los que el denunciante no haya sufrido perjuicio alguno y, se interpretará que actúa movido por un ánimo vengativo o para obtener algún tipo de beneficio.

b) El de incertidumbre y riesgo de sufrir represalias de la propia organización, empleados o directivos, e incluso de las partes de interés.

A nuestro juicio para que los canales de compliance sean un éxito, estos, deben contener elementos que promuevan la idea del “heroísmo” o del compromiso con la organización, la sociedad, el respeto a las normas y, que el denunciante pone en peligro incluso sus propios interese personales, sus expectativas económicas y profesionales por mantener un mejor entorno laboral, salvar la empresa y, la sociedad de posibles daños causados por una actuación ilícita. Y también la de la confianza de los denunciantes no van a sufrir represalias, de que sus datos van a ser tratados con confidencialidad e integridad.

Con estas premisas los “Canal de Compliance” son compatibles con el establecimiento de otros mecansimos o canales que fomenten la cultura de cumplimiento o articulan el modelo de sistema de gestión del gobierno corporativo que considere oportuno impulsando las comunicaciones internas de conductas o actuaciones irregulares y también de consultas éticas y otras comunicaciones. Con estas premisas, ¿no sería más adecuado desterrar el témino de “Canal de Denucia”?, que mentalmente nos traslada a la denuncia pura y dura y como protagonista principal al denostado “chivato”, que vilipendiado por todos previsiblemente va a ser objeto de potenciales represalias de todos los estamentos de la organización. Por otro, que integre el concepto de tratarse de una herramienta empresarial para ayudar a respetar las normas, la integridad,y en definitiva a asegurar la seguridad y buen fin de la empresa impulsada por unos usuarios que la conocen y se sienten cómodos con su uso y compatible con la recogida de información y de comunicación bidereccional. Efectiamente en este punto tambien habrá que tomar medidas acerca de su usu injustificado, abusivo e irregular, pero, esto es parte del problema que habrá que tratar también en el modelo de gestión del Canal.

Abogamos por el uso de otros términos: canal ético, canal de comunicación, de confidencialidad, integriad, -su elección determina la filosofía que subyace y los objetivos de la organización.- como herramienta de protección de la sociedad y de la organización y por tanto, de los puestos de trabajo y de la relaciones con clientes y proveedores, entre otros y, claro debe señarlarse que el canal, en este caso lo llamaremos de Compliace o Ético deben elaborarse y mantenerse en consonancia con el Código Ético de la organización.

Como finalización de esta introducción recalcar que su carácter es más preventivo, de autocontrol y mejora de los Programas de Compliance Normativo y objetivo el de de asegurar el buen fin y devenir de la empresa y de la sociedad, más que el punitivo.